El término "cibernética" proviene de la antigua Grecia, en donde describía la habilidad del timonel de un barco; en 1948, el matemático estadounidense Norbert Wiener le dio un nuevo sentido y lo aplicó al estudio y la práctica del control de sistemas complejos, sobre todo en lo referente a las funciones locomotoras y a los aportes sensoriales humanos. Uno de los primeros proyectos científicos de la cibernética buscaba desarrollar extremidades artificiales y funcionales, y por eso en la cultura popular este término se asocia al remplazo de miembros orgánicos por miembros artificiales.
El programa de estudio de la cibernética tenía un sabor reduccionista y mecanicista. Sin embargo, los nuevos programas experimentales sobre psicología y los avances en informática hicieron que, en pocas décadas, los profesionales se pasasen a esos dos campos académicos, aunque es cierto que el perfil mecanicista aún no ha desaparecido del todo. Por su parte, el resto del mundo parece estar de acuerdo con que el término se use para las extremidades y los ojos robóticos, por ejemplo.